Harry

Los grandes caen, pero siempre se levantan

Pese a haber quedado a un paso de la final de la FA Cup, Manchester United debe mantener la frente en alto de cara a lo que viene.

Sin dudas, no fue una buena tarde para los de Ole Gunnar Solskjaer, que cayeron 3-1 ante Chelsea y dejaron pasar una nueva chance de sumar un título doméstico, teniendo en cuenta que también habían perdido en semis de Copa de la Liga.
Wembley
Wembley, preparado para la ocasión.

En Wembley, la historia no tuvo el desarrollo esperado.

El entrenador salió a la cancha con un once medianamente alternativo, considerando la inclusión de hombres como Eric Bailly, Brandon Williams y Daniel James, pero se vio forzado a cambiar su planificación sobre la marcha, debido a la lamentable lesión del marfileño.

Por lo tanto, no solo tuvo que realizar un cambio antes de tiempo, sino que debió modificar su formación casi por completo, volviendo a la habitual línea de cuatro.

Con su idea de juego ya alterada, el DT presenció el injusto 1-0 de los Blues, que lograron ponerse en ventaja sobre el cierre de la primera parte, gracias a una rápida intervención del goleador Olivier Giroud. Y, para colmo, ni siquiera llegó a vivir la esperada recuperación de sus dirigidos, ya que Mason Mount se las ingenió para estirar el resultado en el arranque del complemento.

Sí, David De Gea fue cómplice de este 2-0 parcial, porque no supo resolver con rapidez y reaccionó tarde al tiro del mediocampista, tratando de quedarse con la pelota, cuando debería haberla despejado hacia un costado. Bárbaro, pero… ¿por eso hay que prenderlo fuego? ¿Por eso hay que afirmar que tuvo el peor partido de su carrera? Libre de exageraciones, siempre.

Esta vez, los Red Devils no llegaron a reaccionar. El fútbol les había dado una lección durísima, que no pudieron aceptar en la carrera. Por ende, los muchachos de Frank Lampard no dudaron en aprovechar el momento para poner un 3-0 lapidario.

A cinco del final, Bruno Fernandes descontó de penal, pero tanto él como sus compañeros sabían que el encuentro estaba perdido hace rato.

Pogba
Paul Pogba ingresó en el complemento, pero no pudo influir sobre el desarrollo del partido.

Cuando el rival no es definidamente superior, estas derrotas duelen más que nunca, sobre todo si te dejan a un paso de una final. Porque, sin desmerecer el trabajo de Chelsea, Manchester United podría haber empezado a generar en el segundo tiempo, si los accidentes mencionados no tenían lugar en el área defendida por Victor Lindelöf y compañía.

Pero así es el fútbol, tal y como dijo Nemanja Matić tras el pitazo final. A veces se gana, a veces se pierde y a veces se empata.

Lamentablemente, muchos no lo entienden, nunca lo van a entender y siempre van a responder de mala manera, pegándoles a los jugadores que hace unos días aclamaban con fervor. Sin embargo, la clave está en no darle cabida a este tipo de comportamientos y enfocarse en lo que viene, que es la Premier League.

El próximo miércoles, los chicos de Ole recibirán a West Ham United por la penúltima fecha del campeonato local, donde buscarán reencontrarse con la victoria, superar a Leicester City en la tabla de posiciones y ponerse a un paso de la clasificación a Champions League.

Si lo logran, no solo se recuperarán de la derrota en Londres, sino que volverán a demostrar que los grandes caen, pero siempre se levantan.

Las opiniones expresadas en este artículo son de la autora y no necesariamente reflejan el punto de vista de Manchester United.

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