United

Tarde heroica en la capital

domingo 19 septiembre 2021 16:30

Manchester United le ganó 2-1 a West Ham United por la quinta fecha de la Premier League.

Tras la sorpresiva derrota del pasado martes ante Young Boys por Champions League, el conjunto de Ole Gunnar Solskjaer estaba obligado a ganar en Londres para levantar cabeza y mantener su buena racha por el campeonato local.

Ansioso por volver a la victoria, el entrenador salió a la cancha con un once bastante ofensivo, pero equilibrado en la mitad, con Fred y Scott McTominay en la contención y Cristiano Ronaldo como único punta.

Veintinueve partidos sin perder como visitante por Premier League para el equipo de Ole Gunnar Solskjaer.

En la primera mitad, los Red Devils se hicieron con el control de la pelota rápidamente, encerrando al dueño de casa dentro de su propia área para abrir el marcador antes del entretiempo.

Sin embargo, como el fútbol es una caja de sorpresas, Saïd Benrahma se encontró con el 1-0 parcial a los 30 minutos, anulando los intentos anteriores de Manchester United. Indudablemente, un momento muy incómodo para Bruno Fernandes y compañía.

No obstante, los hombres de Solskjaer no cedieron ante la adversidad y llegaron al empate al instante tras una buena intervención de Cristiano Ronaldo, que ya cuenta con cuatro goles en tres partidos jugados desde su regreso al club.

Ya en el complemento, Ole metió algunos cambios para tratar de alterar el desarrollo del encuentro, dándole lugar a un ex West Ham: Jesse Lingard.

El inglés de 28 años, que venía de cometer un grosero error ante Young Boys en Suiza, recibió la pelota dentro del área grande, acomodó el cuerpo y sacó un derechazo fantástico a los 89 minutos, desatando el delirio de todos los hinchas visitantes. El fútbol da revancha.

Pero cuando parecía que el partido no iba a tener más emociones, el árbitro le dio un penal al conjunto de David Moyes unos segundos más tarde.

Ante la atenta mirada de todo el London Stadium, el entrenador puso en cancha al experimentado Mark Noble para que se encargara de ejecutar este cobro sin saber lo que ocurriría después.

Jesse Lingard le dio la victoria al equipo tras marcar un golazo a los 89 minutos.

Con la frialdad de siempre, el legendario mediocampista agarró la pelota y pateó al palo izquierdo del arquero, tratando de asegurar un empate justo para sus compañeros. Pero David De Gea leyó la intención del diestro y salvó a su equipo con una atajada monumental. ¡Aguante, corazón, aguante!

Tras este increíble final, Manchester United se quedó con tres puntos de oro en la capital, manteniendo su lugar en lo más alto de la tabla de posiciones de la Premier League.

Ahora, los muchachos empezarán a prepararse para enfrentar a los Hammers una vez más este miércoles, cuando ambos equipos se vean las caras por la tercera ronda de la Copa de la Liga.

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