A scarf paying tribute to the Busby Babes

Reflexiones tras un emotivo viaje a Belgrado

Pararse a un costado de la cancha de Partizán, donde los Busby Babes jugaron su último partido en 1958, y no sentir una profunda conexión con la historia de Manchester United es prácticamente imposible.

Solo a unos metros de distancia se encontraba el lugar exacto donde Roger Byrne, Duncan Edwards y aquel famoso equipo de jóvenes se había formado de cara al encuentro ante Estrella Roja por Copa de Europa, que terminaría en un vibrante empate a tres goles por lado.

El producto de esta alineación trajo como resultado la popular foto del conjunto dirigido por Sir Matt Busby, que se ubicó en fila con orgullo a la espera del pitazo inicial. Sin dudas, una de las imágenes más icónicas de la historia del club, que actualmente se encuentra exhibida en el Hotel Majestic.

En este establecimiento, todo el plantel de Manchester United, incluyendo entrenador y cuerpo técnico, se quedó a pasar la noche durante aquel desafortunado viaje a Serbia hace 61 años atrás.

Indudablemente, este pequeño hotel ubicado en el centro de Belgrado se convirtió en uno de los puntos más visitados por los cientos de hinchas que acudieron a la ciudad para alentar a su equipo.

Babes
Una de las imágenes más recordadas de los Busby Babes y de la historia de Manchester United.

Mike Phelan, actual asistente de Ole Gunnar Solskjaer, y el entrenador de arqueros Richard Hartis, se encuentran entre los que se tomaron un tiempo para conocer el hotel. Dos hombres que llevan los colores del club corriendo por sus venas.

Bryan Robson también estuvo presente, y se mostró más que orgulloso de llevar la corona de flores junto a Mickey Thomas durante la ceremonia privada en memoria a los caídos en el accidente aéreo de 1958 que tuvo lugar en el corazón del campo de juego de Partizán. El ex capitán de Manchester United confesó haber hablado con Sir Bobby Charlton en la previa del encuentro de ayer, y se sintió sumamente conmovido por el ambiente del lugar.

Asimismo, tres miembros de la Manchester Munich Memorial Foundation formaron parte del evento y se mostraron muy emocionados por lo acontecido.
Flowers
El regreso a Belgrado se tornó sumamente emotivo tras el homenaje a los caídos en el accidente aéreo de 1958.

El programa del partido incluyó cinco espacios diferentes, donde Partizán decidió homenajear a los Busby Babes con imágenes de la época y dos entrevistas a Mustafa Hasanagić y Branko Rašović, dos ex jugadores que tuvieron la posibilidad de enfrentar a los dirigidos por Sir Matt Busby aquella noche.

“Es un viejo estadio con mucha historia a su alrededor”, declaró Ole Gunnar Solskjaer tras su arribo a la cancha.

“Cuando llegás al club, enseguida te das cuenta que tiene una historia única, y estoy seguro que los jugadores están al tanto de que este es un lugar muy especial”, agregó.

El DT es un estudioso de la historia de Manchester United y, con él a la cabeza, los principios que Sir Matt introdujo en sus dirigidos están más vivos que nunca. En varias oportunidades citó frases del recordado entrenador, como “sos lo suficientemente viejo, si sos lo suficientemente bueno”, y las puso en práctica en el campo de juego, tal y como se vio en el partido ante Partizán por Europa League, donde cinco de los convocados apenas superaban los 21 años de edad. Ciertamente, una estadística remarcable teniendo en cuenta el marco donde se llevó a cabo el encuentro.

Un claro ejemplo fue Brandon Williams, elegido como Jugador del Partido. El juvenil de 19 años tuvo una actuación digna de un futbolista del plantel mayor, ya que se mostró sumamente consistente por el lateral izquierdo y jugó con una confianza admirable. Y, como si fuera poco, sacó un penal a favor en el primer tiempo.

Por su parte, James Garner completó su debut con el primer equipo al ser seleccionado para integrar el once inicial junto a Scott McTominay. Sin dudas, todo un premio para el juvenil, de excelente campaña junto a la Sub-23.

Todos los chicos demostraron un nivel de maduración impresionante a la hora de salir a la cancha e ignorar la intimidante atmósfera que se había generado en el estadio.

Cuando Solskjaer y el equipo dejaron el recinto tras el triunfo por 1-0, vestidos con aquellos trajes históricos del club, la conexión entre 1958 y el pasado de Manchester United pudo sentirse más fuerte que nunca.

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